miércoles, 20 de octubre de 2021

PASOS PARA ORGANIZAR TU TIEMPO Y TU VIDA

 

La gestión del tiempo no es una meta en sí misma, sino una herramienta que te permitirá lograr tus metas y objetivos. Así que a partir de ahora, te recomiendo que cambies tu forma de expresarte, y en lugar de preguntarte “cómo puedo organizar mejor mi tiempo”, te hagas la siguiente pregunta: ¿Cómo puedo organizar mejor mi tiempo para lograr mis metas u objetivos” lo que sea. Quizás tu meta sea emprender tu propio negocio, o tener más tiempo para pasar con tu familia, o conseguir ingresos extra para pagar tus deudas, terminar una formación académica, o encontrar un nuevo hogar para ti y tu familia.

No importa cuál sea tu meta, lo importante es que la tengas clara, te enfoques en ella al máximo y que uses tus nuevos conocimientos sobre cómo organizarte mejor para acercarte cada vez a esta meta.

Esa es la mentalidad que necesitarás practicar para realmente lograr hacer cambios significativos en tu vida. Porque puedes aprender a convertirte el mejor organizando tu tiempo, pero si no utilizas para lo que de verdad importa, para lo que realmente deseas mucho conseguir, entonces te pasarás la vida siendo muy productivo, haciendo muchas cosas, pero siendo muy infeliz también. Así que recuerda, no pierdas el foco, haz más con menos tiempo, pero siempre en dirección de lo que quieres conseguir.

Apreciado lector, para empezar a mejorar tu organización del tiempo y lograr tus objetivos, es muy importante que aprendas a establecer prioridades y seas más efectivo a la hora de acercarte a ellas.

¿Esto qué significa?

Para ayudarte a entenderlo mejor voy a compartirte un cuento que hace una analogía muy buena acerca de este tema de aprender a priorizar y gestionar el tiempo.

¿Cómo Organizar tu Tiempo?

EL TARRO Y EL MAESTRO

Un día, un viejo maestro fue contratado para dar una formación sobre la planificación eficaz de su tiempo a un grupo de 15 ejecutivos de grandes compañías norteamericanas.

El maestro les miró, y les dijo “Vamos a hacer un experimento”. De debajo de la mesa, el profesor sacó un inmenso tarro de vidrio que puso delicadamente en frente suyo.

 Luego sacó alrededor de varias piedras grandes y las depositó cuidadosamente, una por una en el gran tarro. Cuando el recipiente se llenó hasta el borde y era imposible agregarle una sola piedra más, levantó lentamente los ojos hacia sus alumnos y les preguntó:

“¿les parece que el tarro está lleno?”

Todos respondieron: “Sí.”

Esperó unos segundos y agregó: “¿Están seguros?”

Entonces, se agachó de nuevo y sacó de una bolsa muchas piedrecillas. Con mucho cuidado las agregó y sacudió ligeramente el tarro.

Las pequeñas piedras se infiltraron entre las grandes… hasta el fondo del tarro. El viejo maestro levantó nuevamente los ojos hacia el grupo y reiteró su pregunta:

“¿les parece que el tarro está lleno?”

Esta vez su brillante grupo comenzó a entender…Uno de ellos respondió: “¡Probablemente no!”

“Bien”, respondió el viejo profesor.

Se agachó nuevamente y esta vez sacó de debajo de la mesa otra bolsa con arena y la agregó la arena al tarro. La arena rellenó los espacios existentes entre las piedras y las piedrecillas.

Una vez más, preguntó: “¿Os parece que el tarro está lleno?”

Esta vez sin pensarlo dos veces y en coro, los brillantes alumnos, respondieron: “¡No!”

“¡Bien!”, respondió el viejo profesor.

Así que el hombre cogió la botella de agua que estaba sobre la mesa y llenó el tarro hasta el tope. El viejo maestro levantó entonces los ojos hacia su grupo y preguntó:

“¿Qué nos demuestra esta experiencia?”

El más audaz respondió: “Esto demuestra que incluso cuando creemos que nuestra agenda está llena, si lo deseamos realmente, podemos agregar más citas, más cosas para hacer.”

El profesor respondió: “No es eso. La gran verdad que nos muestra esta experiencia, es la siguiente: Si uno no mete las piedras grandes primero en el tarro, jamás podría hacer entrar el resto después.” 

¿Cuál es la moraleja de este cuento?

Aprende a priorizar las cosas que realmente son importantes para ti y para lograr esas metas que tanto deseas.

Si ahora mismo tienes un gran proyecto entre manos, y deseas conseguirlo con todo tu ser, pero sientes que no te da el tiempo, porque debes atender un montón de otras cosas “urgentes”, entonces lo que necesitas es hacer un cambio de paradigma. La razón por la cual no logras encontrar tiempo para lograr esa meta, no es porque NO tienes Tiempo, sino porque no estás sabiendo priorizar tus tareas.

Se trata de que cambies tu mentalidad, y bloquees en tu agenda, tiempo para avanzar en tu gran proyecto cada día, o cada semana. Y esa es tu prioridad. Después, con el resto del tiempo que te quede harás todo lo demás, tal y como lo venías haciendo hasta ahora. Pero debes asegurarte de colocar las piedras grandes primero, de lo contrario nunca lograrás alcanzar tus metas.

Y como esto es más fácil decirlo que hacerlo, por eso vas a conocer los 5 pasos que puedes seguir para lograrlo:

#1. Despeja tu mente

La razón por la cual te cuesta tanto priorizar es, en parte, porque todo el rato vienen a tu cabeza pensamientos acerca de lo que debes hacer hoy, o mañana o antes del fin de semana, etc.

Pensamientos del tipo, tengo que acordarme de salir a hacer la compra, tengo que limpiar la ropa para que no se me acumule tanto, que no se me olvide comprar tal cosa que necesito, a ver si encuentro un rato después de comer para enviar ese email a mi jefe, etc. Todos esos pensamientos inundan tu mente, y por un lado, no te dejan enfocarte del todo en lo que estás haciendo, por otro lado, actúan metiéndote presión y aumentando tus niveles de estrés, y eso es lo que no puede ser porque se convierte en un hábito y un círculo vicioso del que es muy difícil salir, hasta que no cambias tu forma de pensar y actuar. Y, por último, al no tener la mente despejada, tampoco tienes tiempo para tener ideas nuevas, para encontrar nuevas soluciones, para probar a hacer las cosas de forma distinta, etc. 

#2. Anota tus Pensamientos e Ideas.

Para ayudarte a despejar tu mente, es muy recomendable también que utilices libretas, aplicaciones móviles o carpetas de tu ordenador para anotar e incluso hacer listas con todas esas tareas que vienen a tu cabeza en forma de pensamientos del tipo: “tengo que hacer…” “debo terminar…” “necesito tener hecho…”, etc.

De esta manera, no solo despejas tu mente volcando esos pensamientos al papel, sino que además rebajas la presión porque sabes que una vez anotadas, ya no te vas a olvidar de las mismas, y por fin, tu mente puede enfocarse y concentrarse mucho más en lo que está haciendo.

Así que, habilita espacios para anotar tus pensamientos e ideas acerca de todas las tareas que deberías hacer. Para ello, debes empezar con algo fácil. Tener alguna app en el móvil donde apuntarlo todo, porque hoy en día llevamos el móvil a todas partes y así te aseguras de no perderte ninguna idea, estés donde estés. Hoy en día existen muchas apps para ello como evernote, simplenote, google keep y demás.

También puedes usar el papel, yo la verdad soy más de papel, pero en este caso lo que debes hacer es asegurarte de organizar todas tus notas, de lo contrario más que ayudarte a despejar tu mente, te volverás loco ya no con tus pensamientos, sino con tus notas. 

#3. Organiza tus Notas

Para que todas esas notas llenas de ideas, tareas pendientes, y demás, no se te acumulen debes organizarlas. Y ese sistema de organización puede ser todo lo complejo o todo lo sencillo que puedas. Es decir, si aún no tienes ninguno lo hagas lo más sencillo posible y organices 3 categorías de notas:

1. Las notas relacionadas con tu gran proyecto u objetivo. Aquí estarían tus ideas e inspiraciones y tareas relacionados con ese proyecto, aquello de lo que necesitarás hacer enfocarte para poder llevarlo a cabo, etc. Todo lo que pase por tu cabeza y tenga que ver con ese proyecto lo pones en esta categoría de nota o en esa libreta o clasificador. (Si tienes varios proyectos pues tendrías una categoría o libreta para cada proyecto).

2.  La segunda categoría será para todas esas cosas que no son ni tan importantes ni tan urgentes, pero que debes o quieres hacer, y para las que no tienes una fecha límite todavía, como por ejemplo comprar un traje nuevo, recoger un paquete, etc.

3. Y por último, ten una categoría también para todas esas notas que no encajan en las categoría anteriores. Como por ejemplo para guardar algún que otro pensamiento sobre proyectos nuevos que aún no sabes si llevará a cabo o no. O sobre ideas de viajes para posibles vacaciones, o sobre algún libro que te gustaría leer algún día. Todo eso que se te pasa por la cabeza y no quisieras que se te olvide pero que todavía no sabes si será importante o no, o si la realizarás algún día o no.

#4. Ahora te toca Planificar

Aquí es donde cobra más importancia cambiar tu forma de pensar para poder establecer tus prioridades y conseguir cada día o cada semana avanzar en dirección a tu gran meta o proyecto, para cambiar tu vida.

Así que, cuando vayas a planificarte, y tomes tu agenda para anotar lo que debes hacer ese día, o en la semana, en lugar de revisar tus notas e ir apuntando todo lo que tienes que hacer. Detente un momento y toma esa carpeta de notas que hiciste con todas las ideas y tareas que debes ir haciendo para lograr hacer realidad ese proyecto que cambiará tu vida.

Ahora, escoge cuáles son las tareas de ese proyecto que como mínimo te propones realizar esa semana (o ese día). Y bloquea en tu agenda un espacio de tiempo para esa tarea. Recuerda, primero debes poner las piedras más grandes, y luego la arena se asentará a su alrededor.

Mi consejo es que, realices esa tarea importante de tu proyecto a primera hora del día o a principios de la semana, porque así, pase lo que pase después, lo importante estará hecho.

¿Qué cambios necesitas hacer?

Necesitaras levantarte antes por las mañanas, para dedicarle una hora de todos los días a tu proyecto.

Bloquear una mañana a la semana para dedicársela entera a tu proyecto.

Dejar de hacer horas extra para poder dedicar las tardes a tu proyecto.

Necesitas dejar de participar en alguna actividad social para dedicar tiempo a tu proyecto.

Toma tu agenda en blanco, y empezar por hacerle hueco a tu proyecto. Luego pon el resto de cosas alrededor.

#5. Actúa en consecuencia

Pasa a la acción. Conviértete en esa persona que quieres ser, que has planificado ser y sigue tu plan. Mira tu agenda y ejecuta lo previsto en ella.

Recuerda que aquí es donde entras al ruedo. Aquí es donde vas a encontrarte con obstáculos. Te enfocaras e iniciaras con tu proyecto y de pronto, tu hijo, o tu jefe, o tu pareja o tu madre querrán sacarte de ahí, y pedirte que hagas otra cosa.

O bien, tu mente empezará a meterte presión y a decirte – oye, tienes que ir al supermercado antes de que cierre… y cosas así. ¿qué deberás hacer entonces? Volver al punto 1 y 2: deberás despejar tu mente de esos pensamientos para enfocarte en realizar lo que tienes planificado y sabes que debes hacer.

Confía en tu planificación. Y si ves que algo se te olvidó ya te ocuparás de ello más adelante. Nada es más importante que tu proyecto, nada importa más que caminar en la dirección de lo que quieres llegar a ser.

Así que, si has planificado bien, confía en tu plan, réstale atención a todo aquello que te distraiga, que te aleje de lo que sabes que debes hacer.

Si eres capaz de aprender a priorizar y por consiguiente de dejar para después el resto de cosas de tu día o semana, nada podrá impedir que logres tus más altas metas y cambies tu vida para siempre.

¡Así que tranquilo, enfócate, concéntrate y simplemente hazlo!

Recibe un abrazo de mi parte.

Psi. Rayan Muepaz

Contactos:

https://linktr.ee/rayanmuepaz.rm

viernes, 15 de octubre de 2021

CLAVES PARA SER CONSTANTE

 

¿Cómo Aprender a Ser Constante?

“No necesitas fórmulas mágicas para lograr tus metas, lo que necesitas es ser constante"

Si eres una persona de esas a las que les cuesta mantener la constancia. Si hay veces que no logras vencer la pereza. Si te gustaría ser más disciplinado y te preguntas constantemente cómo tener más fuerza de voluntad este es el artículo que cambiara tu forma de abordar tus problemas de constancia.

Cómo Aprender a Ser Constante

Los diarios personales están llenos de propósitos y sueños sin cumplir. Los gimnasios están llenos de clientes que no van al gimnasio. Y tú seguramente estás leyendo este post porque estás lleno de ganas de cambiar tu vida, pero te cuesta ser constante y perseverar en tu camino hacia tus metas.

Soy Rayan Muepaz psicólogo experto en Coaching y Optimización Humana Integral, y si este es tu caso no te preocupes, la constancia es algo que a todos nos cuesta, y por eso en el artículo de hoy voy a tratar de insuflarte una gran dosis de motivación, además de 5 estrategias que te ayudarán a mantener y propiciar tu constancia a largo plazo para que puedas, por fin, crear tu nueva vida.

¿Por qué cuesta tanto ser constante?

Todo empieza en Año Nuevo, cuando te dices que este año va a ser diferente. Que esta vez te vas a comprometer a tope con tus nuevos propósitos y que hoy, día 01 de enero, será el primer día de tu nueva vida.

Pero antes de llegar al fin de mes ya te das cuenta de que has vuelto a caer en tu estilo de vida de siempre. Ni gimnasio, ni nuevas rutinas, ni metas logradas, ningún cambio significativo a la vista.

¿Qué ha pasado? ¿Por qué cuesta tanto ser constante? ¿Qué te impide ser más disciplinado?

Veamos primero, qué es lo que pasa para que tomes conciencia más clara y consistente de estos obstáculos:

Obstáculo # 1

En primer lugar, debes darte cuenta de que vivimos en una sociedad de la píldora mágica de la felicidad que, a través del marketing y la publicidad online, trata de facilitarte que consigas lo que quieres de un día para otro. Que quieres bajar de peso, entras a una tienda online y al día siguiente te aparecen en la puerta de tu casa con un sinnúmero de accesorios para que consigas “perder peso” sin tener que esforzarte verdaderamente.

Esto a muchos nos ha hecho un débil favor. Ya no sabemos muy bien lo que es conseguir las cosas por nosotros mismos. Y mucho menos sabemos lo que es, darle tiempo a las cosas para que sucedan.

Obstáculo # 2

Esto me lleva al segundo punto. Debes comprender que la súper motivación o casi diría “excitación” que sientes cuando te propones un nuevo objetivo o estilo de vida, solo dura unos días. Quiero decir que, una vez pasa la primera semana desde que te comprometes a lograr tu nueva meta, la motivación va a decaer y eso hará que la pereza o la incomodidad sean más difíciles de atravesar. Así que te toca aprender a encontrar nuevas fuerzas o actitudes que te ayuden a mantener tu constancia.

Obstáculo # 3

En tercer lugar, todos los seres humanos tenemos una tendencia natural a ahorrar energía y así garantizar nuestra supervivencia. El problema es que, aun cuando esa supervivencia ya está garantizada, seguimos aferrándonos a la ley del mínimo esfuerzo.

Obstáculo # 4

También tenemos tendencia natural a buscar el placer, mientras huimos del displacer o dolor. Esto hace que, aún cuando sabes que tu meta te va a traer mucho más placer cuando la logres que quedarte en el sofá viendo Netflix, en los momentos de mayor pereza el ahora te ganará la batalla.

Obstáculo # 5

Y, por último, si sigues viviendo en un entorno de tentaciones o distracciones, será muy difícil que a corto o medio plazo no abandones por completo tu meta. Yo siempre digo que no se trata de resistirte a las tentaciones sino de alejarte de ellas. Si te aseguras de no tenerlas cerca te ayudas a seguir enfocado en tus objetivos.

Bien, una vez que tienes a la vista estos obstáculos, vamos a ver más específicamente qué puedes hacer para mantener la constancia en tu día a día.

Estos son las 7 estrategias que debes asegurarte de usar cuando la ocasión lo requiera:

#1. Ten un buen motivo para lograr eso que te has propuesto. Uno que sea realmente importante para ti.

A veces nos proponemos metas o cambiar nuestras vidas porque acabas de ver a tu instagramer favorita hacerlo, o porque de pronto ves algo que se antoja muchísimo, pero no tienes un verdadero “por qué esto es importante para mí”. Así que todo empieza aquí. Asegúrate de que haces las cosas por una cuestión importante, tan importante para ti que sabes que no puedes permitirte no lograrlo. Y tenlo presente cada día. Hay que se hace recordatorios en el móvil, o quién se lo escribe en un cartel grande en el espejo del baño, etc.

#2. Elige tu Batalla. No vayas a por más de 1 objetivo, hábito o cambio a la vez. Elige uno.

Elige aquello que más pueda ayudarte a lograr lo que te has propuesto. Ya es suficiente trabajo tratar de lograr ser disciplinado con algo nuevo, como para hacerlo con muchos objetivos a la vez. No seas kamikaze y enfócate en librar tus batallas de una en una.

#3. Prográmate. Ten programado espacios de tiempo para dedicar a este objetivo y respétalos.

Así evitarás todas las excusas del tipo “es que no me dio tiempo”, “es que tenía muchas ocupaciones”, “es que me cuadró con una reunión”. Prográmalo todo con mucha antelación en tu agenda y conviértelo en algo sagrado. Todo lo demás tiene que ser movible con respecto a este objetivo que es tan importante para ti.

#4. Ten a la vista tu meta en el largo plazo, pero enfócate en el presente de qué es lo que debes hacer en cada momento. Avanza 1 día a la vez.

Sigue tu programación sin mirar hacia todo lo que te queda por hacer o conseguir. Debes poder enfocarte en el día a día, sino te desinflarás y querrás abandonar. Así que, te levantas, miras tu agenda y actúas.

Por ejemplo, hoy me toca salir 20 minutos a correr, bien, primer paso, ponerme los tenis (y te enfocas en ponerte los tenis, no en la pereza que tienes de ponerte a correr), luego coges tu bolsa de deporte y sales de casa (enfócate solo en eso), luego subes a la calle y te dices, ok solo 3 minutos de caminar lento para calentar, y te enfocas en eso, no en correr, y verás como cuando llega el momento de correr estarás ya mucho más enfocado para hacerlo.

Lo mismo si se trata de empezar a dar charlas en público. Primero te enfocas en elegir un tema (no en tu charla), luego te enfocas en hacer tu guión (no en la charla), etc, etc, etc.

Esto me lleva a lo siguiente…

#5. Actúa primero, piensa después. Se trata de que no le des cancha a tus pensamientos y sensaciones cuando estos inician un diálogo de renuncia o autosabotaje.

Me refiero al típico locus mental como “ hoy me da pereza hacerlo, no pasa nada porque lo deje pasar hoy también”, “no, hoy no es mi día, no debería ir, total no lo voy a hacer bien”, “qué pereza tengo hoy, y este capítulo está súper interesante, ¿y si no hago nada hoy?” Lo debes hacer para ser constante es aprender a reconocerlo antes de que se haga convincente. Se trata de que en cuanto inicie, lo cortes y actúes. Porque ya sabes de sobra qué pasa si empiezas a postergar lo que sabes que debes hacer.

#6. Jamás abandones solamente porque hayas fallado un día, una semana o un mes. Es normal que en el camino hacia tu nuevo hábito u objetivo, falles.

Pero el no haber cumplido una vez, o dos, o tres, o las que sean, no es excusa para dejarlo. Esto es típico de los gimnasios, como llevo 2 semanas sin ir, pues ya no voy nunca más. NO. Para poder ser constante, te toca aprender a incluir los fracasos como parte esencial e inevitable de tu camino hacia tus metas. Lo único que te indica el fracaso es que todavía te faltan cosas por aprender. Aprender a alejarte de tus distracciones, aprender a actuar antes de pensar, aprender a enfocarte en 1 día a la vez, etc.

Así que tente paciencia, sé compasivo contigo mismo y date ánimos para volver a intentarlo al día siguiente. Necesitas convertirte en tu mejor amigo, en tu Mejor Aliado, de esos que cuando lo necesitas te ayudan a encontrar las respuestas que buscas, te apoyan y animan para motivarte a seguir adelante.

Y si ya hace varios días o incluso semanas que no te pones de nuevo con tu meta, te toca enfadarte contigo mismo. Enfádate porque estás dejando que la pereza sea la que gobierne tu vida en lugar de ti mismo. Enfádate porque no estás honrando tus decisiones ni tus sueños. El enfado es una de las mejores emociones para pasar a la acción.

#7. Conócete. Analiza qué te funciona y qué no. Si hay algo que realmente te bloquea mucho y no te permite ser constante, ¡analízalo!

Si hay algo que te bloquea es creer que no eres capaz de cumplir lo que dices, pero es que, yo sé que eres capaz, estoy convencido de ello, es sólo que te has acostumbrado a lamentarte y ponerte excusas en lugar de usar tu privilegiado cerebro.

Cada vez que fracasas tienes la oportunidad de ver qué es lo que falló. Quizás es que a esa hora no tienes la energía que necesitas para tomar acción, trata de hacerlo más temprano la próxima vez y organiza tu agenda.

Para ser constante debes conocerte. Prestar más atención en ejecutar primero lo fácil, probar distintas fórmulas y quedarte con la que menos fricción te produzca. Así como qué te funciona para atravesar esa fricción los días más difíciles o de mayor pereza.

Conclusión

En definitiva, mi apreciado lector, recuerda que Honrar tus decisiones y Respetar tus Objetivos, es un acto de Amor Propio. ¿Quieres más amor propio, quieres más confianza y seguridad en ti mismo, quieres ser más feliz? Hónrate haciendo lo que tienes que hacer para lograr la vida que quieres.

Recibe un abrazo de mi parte.

Psi. Rayan Muepaz

Contactos:

https://linktr.ee/rayanmuepaz.rm

domingo, 10 de octubre de 2021

VOLVER A EMPEZAR

 

Cuando inicias tu camino profesional o emprendes algún proyecto el reto es empezar con el pie derecho y ponerlo en marcha, pero cuando ya arrancó y por cualquier factor todo se viene abajo, el reto se convierte en volver a empezar o empezar desde cero.

Pero en realidad, no es solo el reto de un emprendedor, empezar de cero es una constante en todos los aspectos de la vida. Y estar preparados para volver a iniciar, marcar la línea entre estancarse y crecer. 

El valor está en aprender en medio de la adversidad y enfocarlo en la realidad que estás viviendo, para tomar decisiones y acciones que te ayuden a iniciar otra vez. 

¿Por qué casi todos los grandes empresarios han sufrido alguna vez un punto de quiebre fuerte y aun así surgen de manera gigantesca? Porque tal como lo dice la frase. 

“Si ya lo hice una vez, no pasa nada, lo puedo hacer de nuevo”

Volver a empezar en medio de la adversidad

Ninguna crisis es fácil, pero cuando se trata de volver a empezar, lo más difícil es salir del círculo de estancamiento y no claudicar frente a la adversidad.

Es por eso que lo mejor que puedes hacer es enfocarte en lo que te va ayudar a salir, buscar estrategias de las que puedas ayudarte, tener conversaciones productivas con personas dispuestas apoyarte, tomar impulso y avanzar. 

La solución solo está en quienes quieren encontrarla, por lo que es vital que limites tu información y relaciones a aquellas que sumen ideas y que despierten las ganas de tomar acción.

En estos momentos quizá te encuentres sin fuerzas para volver a empezar, pero conforme tomes conciencia de que nada va a mejorar si no tienes un plan de acción para salir adelante, tu mente se enfocará en aquello que puede ayudarte y empezaras a trabajar en ello.

Prepárate para empezar

Uno de los momentos claves es entender que se puede buscar crecer aún en medio de una crisis. ¿cómo?

Preguntándote ¿qué es lo que necesitas en estos momentos? Para que puedas volver a empezar. O ¿qué puedes hacer en ese momento? Para que cuando termine la crisis tengas claro lo que puedes ejecutar.

Y este es el segundo momento clave, no quedarte quieto y empezar a trabajar en aquello que puede ayudarte a crecer como persona, profesional o emprendedor.

Tienes que prepararte para que salgas con todo.

Para muchos expertos prepararse en medio de la adversidad es como una carrera de carros y este momento es como estar en el pit stop ajustando tu carro para salir con todo en el momento que lo permitan. Porque esperar a preparar el carro cuando ya todo esté bien, es tarde.

Entonces, este es el momento de evaluar tu vida, profesional, negocio ¿qué necesitas mejorar? ¿Qué estabas aplazando? ¿En que contexto estas intentando crecer? ¿Qué tipo de personas necesitas en tu vida?

Es momento de evaluar qué estabas haciendo con tu tiempo ¿le estabas sacando el provecho suficiente? ¿Te estabas dando el tiempo personal que necesitas? ¿Le estabas dedicando tiempo a tu familia? ¿Te estas preparando para nuevos retos?.

Resueltas esas interrogantes entonces es momento de planificar qué hacer cuando la crisis haya terminado. 

¿Qué hacer para no quebrarte? 

Entendemos que empezar desde cero es inevitable y difícil en casi todos los casos, y entendemos también que no es el fin del mundo, es un proceso de reinterpretación y de mejora constante.

Sin embargo, esos momentos de quiebre siempre estarán ahí, hay que vivirlos, pero también mantener un equilibrio y para ello podemos aplicar esto consejos. 

Es importante conocer el contexto donde intentas progresar, no es lo mismo sobresalir en un país socialmente desarrollado que en uno subdesarrollado. Comprender e interpretar tu realidad te permitirá definir tus proyectos con mas claridad y objetividad.

Es importante delimitar un espacio para que puedas trabajar en lo que vas hacer en adelante. Acordar que ese espacio es solo para eso. 

Determina una rutina (enlista cada actividad) y todo en tu cabeza será más claro. 

Trabaja en tus emociones y pensamientos. Evalúa si lo que ves y escuchas aporta o es basura. 

Reflexiona y trabaja en tus pensamientos para que puedas limpiar tu mente y tu energía.  

Si sientes miedo enfréntalo, quizás te deje golpes, pero enfréntalo. Piensa que aún lo peor no es el fin de todo, sino el inicio de algo nuevo. 

Finalmente elige un referente a seguir, dicho referente puede ser físico o digital

Recibe un abrazo de mi parte.

Psi. Rayan Muepaz

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martes, 5 de octubre de 2021

SEÑALES PARA CAMBIAR TU VIDA

 

Muchos jóvenes y no tan jóvenes llegamos a ciertas etapas de la vida adulta con esa sensación de… ¿y ahora qué hago? ¿esto es todo?, ¿por qué no me siento feliz? una vez que conseguimos alcanzar nuestra metas más básicas y fundamentales: un trabajo estable, una relación de pareja, un hogar y el inicio de una nueva familia.

La cuestión es que no todos tomamos medidas al respecto. Y es que, cuando has dedicado tiempo y esfuerzo a crearte una cierta estabilidad, no sólo te desafía y te da miedo hacer cambios que pudieran echar a perder todo lo construido hasta ahora, si no que, además, probablemente ni si quiera sepas qué quieres realmente, y si lo sabes, no sabes por dónde empezar, que cambios ejecutar, que habilidades aprender o mejorar; por ejemplo, Inteligencia Emocional, Liderazgo, en fin, un sinnúmero de habilidades indispensables al momento de emprender el camino de un cambio personal.

Apreciado lector en este artículo vas averiguar si lo que te pasa es que realmente necesitas hacer un gran cambio en tu vida, o si tu desidia actual tiene que ver con alguna otra cuestión.

LAS 8 SEÑALES DE QUE NECESITAS UN CAMBIO EN TU VIDA: 

#1. Hace mucho que no sientes ilusión, ni motivación.

Sientes que ya sabes lo que va a pasar cada nuevo día y cada nueva semana.  Tus jornadas son un compendio de actividades/ocupaciones que no te generan satisfacción personal compromisos personales y profesionales de esos que no te motivan, que haces porque tienes que hacerlos. Porque son parte de tus responsabilidades laborales…

 #2. Echas de menos aprender/descubrir cosas nuevas.

El día a día se ha convertido en rutinario. Ya no hay sorpresas, tu capacidad por descubrir y reinvertirte ha disminuido significativamente, al menos de las que te hacen ilusión.

Ya eres todo un experto en tu tipo de vida. Está todo más o menos controlado, quitando algunos problemillas típicos del trabajo o la vida personal, todo lo demás es conocido y no estás pudiendo desarrollarte más allá de lo que has alcanzado hasta ahora.

#3. Sientes mucho vacío interior.

Tienes lo que se supone que debías conseguir en tu vida, pero por alguna razón, esto no es suficiente. Falta algo. No sabes muy bien qué es. Falta significado, falta propósito, falta Equilibrio y Emociones constructivas.

Últimamente le das vueltas a la idea de que: «la vida debe de ser para algo más que cumplir con el trabajo y con las responsabilidades diarias».

#4. Te sientes «desaprovechado/a».

Piensas que podrías aportar mucho más. Que podrías sacar a la luz otras facetas tuyas que por ahora no encuentran la forma de expresarse. Sientes que no estás viviendo plenamente «quién eres», que tu estabilidad aplasta literalmente parte de tu talento y de tus capacidades, además de tu personalidad.

#5. Fantaseas con otro tipo de vida.

Sigues a algunas personas en redes sociales que tienen vidas totalmente diferentes a la tuya. Ves lo felices y entusiasmados que están y sientes una mezcla de envidia y admiración, al mismo tiempo.

Te gustaría experimentar una vida mucho más significativa, lleno de experiencias, viajes, aventuras, pero sobre todo disfrutar de la vida y aportar valor a tu entorno.

 #6. Te sientes perdido, no sabes qué dirección tomar.

A veces, piensas «quiero hacer un gran cambio porque ya no soporto más esta rutina diaria», pero al instante siguiente te olvidas del asunto porque llegas a la conclusión de que, en realidad, no sabes hacia dónde dirigir tu vida.

Todavía no has descubierto qué es lo que quieres, ni qué otras opciones hay ahí fuera para ti.

 #7. Hay un área de tu vida que empieza a ser insostenible para ti.

Puede que sea el trabajo lo que cada día te cuesta más sobrellevar. Quizás cada nueva jornada laboral es un nuevo cúmulo de apatía, irritabilidad, vacío interior y ansiedad.

Piensas una y otra vez en dejarlo, pero como no tienes claro qué hacer después, pospones esa decisión sin cesar, hasta el punto en que te acercas peligrosamente a una situación de «Burn Out» (estar quemado en el trabajo).

Una Señal adicional, intentas buscar ayuda externa, viendo videos o leyendo artículos de crecimiento y desarrollo personal.

Te has convertido en un «devorador» de tips y consejos para cambiar de vida, para hacer un trabajo interior, para gestionar emociones.

Pero la cosa se queda ahí. Sabes que necesitas un cambio, piensas que video o leyendo contenido de crecimiento personal te rescatará de tu vacío, pero a la hora de la verdad no implementas cambios reales y significativos en tu vida. Todo sigue prácticamente igual y tú siente cada vez más apatía. 

¿Te has sentido identificado/a?

Si es así, la respuesta está clara: necesitas hacer un gran cambio en tu vida, de una vez por todas.

Lo que pasa es que no sabes por dónde empezar, no sabes qué es lo que realmente quieres, y si lo sabes, te da un miedo tremendo dar el primer paso por miedo a equivocarte y perder todo aquello por lo que habías luchado.

Te entiendo perfectamente. Y no porque lo haya estudiado o leído en un libro, sino porque lo he vivido en mí y en mis clientes. En cierto modo acabo de relatarte en este artículo mi vida de hace unos años.

¿Qué cómo logré crear una vida con significado y que me llené cada día?

Empezando por lo primero y principal: RECONOCER Y TOMAR LA DECISIÓN DE QUE NECESITAS UN CAMBIO EN TU VIDA

Ese es el primer paso.

Parece una tontería, pero no lo es en absoluto.

Tomar una decisión es mucho más que tener un anhelo. Es iniciar un viaje hacia la concreción de ese deseo para convertirlo en realidad.

Algo que me ayudo profundamente a tomar acción y empezar con mi proceso de mejora integral fue indudablemente aprender a gestionar mis emociones para usarlas a mi favor.

La Inteligencia Emocional me permitió tomar el control total de los cambios que quería concretar en mi vida.

Y tú, ¿has tomado ya tu decisión?

Si es así, te recomiendo la Formación en Inteligencia Emocional

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Psi. Rayan Muepaz

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