domingo, 26 de abril de 2020

PERSPECTIVAS Y ESPERANZAS DE UN NUEVO RENACER


Año tras año la emotividad se dispara en la sociedad, pues el cambio de año trae consigo una serie de percepciones culturales, algunas objetivas y muchas de ellas subjetivas, ya que se tiene la esperanza que todo va a cambiar, la vida va a cambiar (salud, economía, parejas, familias y la sociedad en sí ), y que tiempos mejores vendrán con el año entrante.

Sin embargo, este año trajo consigo una nueva y creciente enfermedad denominada Covid-19, la cual se ha desatado como una agresiva y peligrosa pandemia, ocasionando una serie de crisis a nivel social (emergencias sanitarias, medidas económicas, estados de excepción, cuarentenas, aislamiento y confinamiento social), cambiando drásticamente la forma en como percibimos la vida, el mundo y la sociedad.

Contexto y entorno social

Desde la historia los seres humanos hemos convivido en grupos sociales ya sea por nuestras esencias de: Sobrevivencia (alimentación, vestimenta, territorio, techo, seguridad); Reproducción (pareja, relaciones sexuales, hijos, familia) y Espiritualidad (pensamiento- sistema de creencias), que nos permitieron evolucionar como especie y desarrollarnos como civilización ‘sociedad’.

Los seres humanos somos seres pensantes y emocionales por excelencia, está en nuestro sistema límbico ‘emociones: alegría, la tristeza, el miedo, la ira, etc’ y en el neocórtex ‘razón, lenguaje, lógica’ (Revisar teoría del Cerebro Triuno); sin embargo, ¿qué sucede con nuestro sistema límbico (emociones) frente a situaciones complejas producto de contextos adversos?; las emociones se ven expresadas a flor de piel, evidenciadas en sensaciones subjetivas de vacío existencial, sentimientos generalizados de tristeza, soledad, desesperanza e incertidumbre de no saber qué sentido les depara la vida en medio de una crisis social.

Hasta cierto punto es normal esta mezcla de emociones en los seres humanos; sin embargo, el gran problema radica en la actual estructura económica-social, un sistema en decadencia que deconstruye y corrompe la naturaleza humana, debilita e impide el desarrollo productivo de la sociedad y genera dispersión intelectual, sufrimiento emocional, crisis en todos los ámbitos, las cuales se agudizan al afrontar una crisis social, donde se expresa como nunca la existencia de clases sociales, fanatismos religiosos y tendencias postmodernistas que promueven las distopías (Se habla mucho de inminentes guerras nucleares, pandemias catastróficas que llegarán unas tras otras, aparecimiento de zombies, meteoritos que chocarán con la Tierra, escasez de agua y alimentos, apocalipsis, etc.), confundiendo e infundiendo mucho miedo y desesperanza a varios sectores sociales.

Percepciones subjetivas vs objetivas

Existen percepciones subjetivas que imposibilitan evidenciar y comprender la realidad social, y con ello el crecimiento personal, puesto que las personas tienen la falsa expectativa de que su vida mejorará ‘como por arte de magia’ sin realizar alguna acción objetiva para que aquella esperanza o anhelo se materialice en la realidad concreta.

Por citar un ejemplo

Muchas personas esperan con ansias que se encuentre la cura para tratar el Covid-19; sin embargo, no son conscientes de que la solución a largo plazo no está en la cura, sino, en el estilo de vida que lleven; es decir,  si sus condiciones económicas son favorables lo más objetivo debería ser: tener un estilo de vida saludable, en lo posible debemos nutrir nuestro organismo con alimentos sanos (proteínas, vegetales, frutos, carbohidratos, lácteos y alimentos naturales ricos en vitaminas, grasas y azúcar), a nivel físico (verse estético, hacer ejercicio o practicar algún deporte, etc) y mental (pensamiento científico,  laico, creencias potenciadoras, emociones positivas, etc); realizarse profesional y socialmente, construir proyectos personales que aporten valor a la sociedad.

Por otra parte. Las percepciones objetivas nos permiten definir, comprender e interpretar con claridad la realidad, y realizar acciones para contribuir a transformarla, es decir, podemos definir propósitos siendo realistas del entorno donde vivimos y en qué contexto social nos desarrollamos.

Ejemplo:

Al emprender un negocio debemos analizar el contexto social, la economía local, leer estrategias de marketing, aprender a usar las TICs para digitalizar tu marca, profesión o negocio, buscar un nicho específico para que el emprendimiento pueda tener éxito, seleccionar productos o servicios que tengan gran demanda por parte del consumidor (cliente), entre muchos más factores que deberás analizar objetivamente antes de hacerte una percepción subjetiva, creyendo que todo resultara exitoso como por “arte de magia”

Conclusión

Como vemos cada crisis es una oportunidad de crecimiento personal, profesional y social; sin embargo, es muy necesario tener un panorama claro sobre el entorno donde vivimos y contexto donde nos desarrollamos. Y así poder concretar objetivamente aquellas perspectivas y esperanzas de cambio que nos hacemos año tras año, además de comprender que uno puede cambiar y contribuir a que otros cambien sus vidas, sabiendo el límite que es el sistema en el cual vivimos, el mismo que tarde o temprano tendrá que dar paso a una nueva sociedad donde los seres humanos podamos desarrollarnos plenamente y en armonía con la naturaleza, sin opresiones ni guerras.

¡El mundo tal y como lo conocíamos ha terminado! dejándonos alegrías y tristezas, aciertos y caídas, pero sobre todo aprendizajes. ¡Un Nuevo Renacer comienza! Y con ello nuevas oportunidades de crecimiento personal y social, permitiéndonos aportar con un granito de esperanza para construir un ¡mundo nuevo!

Rayan Muepaz
Psicólogo y Escritor
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esperanza, luz, psicología


lunes, 20 de abril de 2020

FORTALEZA MENTAL Y ESPIRITUAL FRENTE A LA ADVERSIDAD


Sumergidos en el miedo, la incertidumbre y desesperanza, así se encuentra el mundo de nuestros días, pues el ser humano se encuentra afrontando una crisis social nunca antes vista, experimentando un sinnúmero de cambios radicales en la forma de percibir e interpretar la vida, el mundo y la sociedad; la misma que ha originado efectos devastadores en cuanto a la salud física sobre todo mental y emocional.

Frente a esta realidad tenemos y debemos  realizar acciones concretas que permitan mitigar los efectos colaterales y potenciar una fortaleza mental y espiritual.

1. Ser consciente de la realidad

El mundo actualmente enfrenta muchos y variados problemas, realmente estamos viviendo épocas oscuras, complejas;  por ejemplo, la cepa actual del coronavirus (covid-19) se ha desatado como una agresiva y peligrosa pandemia, ocasionando una serie de crisis a nivel social (emergencias sanitarias, medidas económicas, estados de excepción, cuarentenas y aislamiento social).

Sin embargo, no todo es malo, aún en medio de la crisis hay esperanza, pues nos tenemos unos a otros; además de la ciencia, el conocimiento, las nuevas tecnologías de la información y comunicación (TICs) y una gran historia de supervivencia que nos precede.

2. Ser consciente de la realidad de los demás

Este nuevo brote de virus o enfermedades patógenas, deja al descubierto la desigualdad de condiciones y entornos desfavorables en las que lastimosamente viven la mayoría de sectores sociales.

No obstante, en nuestros genes está la cooperación y altruismo, sólo así la humanidad ha logrado sobrevivir por milenios pese a glaciaciones, terremotos, erupciones, guerras, tiranías, pandemias, etc.

3. Optimización de la salud física y psicológica

Salud física

En lo posible debemos nutrir nuestro organismo con alimentos sanos (proteínas, vegetales, frutos, carbohidratos, lácteos y alimentos naturales ricos vitaminas, grasas y azúcar), consumiéndolos de forma equilibrada (Revisar dieta paleolítica); los cuales nos brindarán beneficios nutricionales vitales, (energía, fortalece el sistema inmunológico, estimula el desarrollo de la inteligencia, etc), por otra parte, el cuerpo humano está compuesto de dos tercios de agua, es por ello que debemos tomar de 2 a 3 litros aproximadamente de agua al día, finalmente debemos practicar algún deporte u ejercicio físico, dormir por lo menos 8 horas diarias para contribuir y mantener una salud óptima.

Salud Psicológica (mental y emocional)

El equilibrio de la salud física es reflejo de una salud mental y emocional óptimas; es decir, “mens sana in corpore sano”, cuya traducción es ‘mente sana en cuerpo sano’.

Es decir, cuidar la salud mental es igual de importante que cuidar la salud física, pues de la misma forma en cómo nutres el organismo, la mente también necesita ser nutrida ‘cultivada’ y no con lo que la gran descomposición social y cultural ‘Postmodernismo’ nos vende como evasión de la realidad: drogas, alcoholismo, videojuegos, redes sociales, religiones, misantropía, animalismo, machismo, feminismo extremo, guerras de los sexos, distopías, superación subjetiva, etc. Debemos nutrirla con ‘pensamiento científico, laico, creencias potenciadoras’, debiendo evitarse la programación basura tanto de televisión, redes sociales como de “Influencers” en YouTube, la música comercial, etc. Todo eso genera profundo estrés mental y emocional, que a su vez estimulan creencias erróneas y emociones negativas, las cuales resultará difícil de desaprender y superar.

4. Relaciones Interpersonales

Tanto como la elección de la pareja, colegas profesionales, amigos y conocidos deben ser personas de valores y costumbres democráticas, progresistas y científicos. Es decir, que aporten algo concreto a tu vida, en un intercambio de valor social, estas personas deben poseer un alto grado de pasión y vocación ‘Valor Personal’ en lo que realicen, apegados a la ciencias humanísticas, artísticas y culturales, básicamente, relacionarse con personas que su principal objetivo en la vida sea ‘Construir su Mejor Versión’.

5. Definir nuestro Proyecto de Vida

El tener una profesión, oficio, negocio o emprendimiento u cualquier otra actividad es muy necesario, sin embargo, no debemos caer en lo que el sistema ha impuesto (nacer, crecer, estudiar, reproducirse, trabajar, consumir y morir), el proyecto de vida debe ir encaminado hacia grandes causas u objetivos ya sean estos: (científicos, artísticos, políticos revolucionarios, académicos y sociales) que te permitan crecer a nivel personal y aportar valor social concreto a la colectividad.

¿Qué se puede hacer en estos momentos?

No todo es oscuridad, en realidad el futuro es brillante y hay mucho por hacer:

INDIVIDUAL:

-Aprovechar el tiempo: estudiar y leer mucho sobre: ciencia, filosofía, psicología, política, economía, sociología, antropología, etc. El conocimiento es una gran arma de transformación en estos tiempos de crisis y oscurantismo.

-Cuidar la salud, individual y colectiva, sobretodo en la alimentación, pues el sistema nos está destruyendo lentamente desde la comida chatarra y tóxica.

-Desconfiar y alejarse de los falsos líderes y profetas, que aprovechan la convulsión social para promover confusión masiva y promover intereses individuales.

-Gestionar con tranquilidad la situación compleja, y centrarse en terminar aquellas actividades que has venido posponiendo como: ejercitarte, leer, escribir y aprender algo nuevo.

-Organizar espacios y horarios que te permitan estar tranquilo(a), sobrellevando el confinamiento social; impidiendo que la frustración y el aburrimiento te consuma. ¡Ojo! no deberás sobresaturarte de actividades.

-Dosificar el uso de la televisión y las redes sociales, sobre noticias asociadas al Covid-19, y optimizar el tiempo con: lecturas, escritos, cursos online, documentales, películas, etc.

EN PAREJA:

-Ser un apoyo y complemento en todo momento, pues bien es sabido que las parejas en medio de una crisis sólo responden de dos formas, o bien sus lazos romántico-sexuales se solidifican o terminan separándose.

-Organizar espacios y horarios que les permitan estar tranquilos, sobrellevando el confinamiento; impidiendo que la frustración y el aburrimiento los consuma.

-Distribuir equitativamente las tareas domésticas, y compartir roles en el cuidado de los hijos.

-En lo posible buscar un tiempo a solas y evitar que afloren tensiones que puedan dañar la integridad de la pareja.

-Comprender que el romance y la sexualidad en pareja debe ser experimentados con altas dosis de erotismo y lujuria, permitiendo expresar fantasías ocultas y aquellas pasiones más desbordantes.

-Realizar actividades individuales tales como: ejercicio, trabajo (teletrabajo) y proyectos personales.

-Re-conectar con la pareja y en lo posible estar más predispuestos a sobrellevar toda situación adversa o desfavorable para la misma, edificando sólidamente lazos ideológicos, romántico-sexuales y de crecimiento personal, sacando adelante una relación valiosa, potenciadora y nada tóxica.

Finalmente, reconocer que cada crisis trae consigo una serie de cambios y transformaciones en la vida, el mundo y la sociedad; donde la ciencia, la tecnología, el conocimiento, las artes y humanidades sean luz en medio de tanta oscuridad.

¡Por un nuevo Renacer de la Humanidad, una nueva Vida y una nueva Sociedad!

Rayan Muepaz
Psicólogo y Escritor
Contactos:

Esperanza


miércoles, 15 de abril de 2020

TELEPSICOLOGÍA ‘DIGITALIZACIÓN DE LA PROFESIÓN’


La era de la digitalización ha llegado a transformar el mundo de forma vertiginosa, instaurando una serie de cambios en la economía, la educación, la salud, los empleos, las profesiones, los negocios (emprendimientos) y la vida misma.

Frente a esta realidad muchas de las actividades laborales se empiezan a ejecutar mediante el uso de las tecnologías de la información y comunicación TICs; es decir, Teletrabajo, Teleestudio, Telesalud u otros Teleservicios.

Estos sistemas virtuales permiten digitalizar una nueva concepción de economía y la automatización del mercado laboral y comercial (productos, bienes y servicios), donde muchos trabajos que no se encuentren actualizados con las tecnologías desaparecerán y muchos otros nacerán.

Es así que en medio de la actual crisis sanitaria Covid-19 y sus respectivas medidas de cuarentena y confinamiento social, muchos profesionales se han visto en la necesidad de laborar mediante teletrabajo, como es el caso de los profesionales de la salud física, mental y emocional, que por medio de la ‘Telesalud', Telemedicina y Telepsicología están brindando sus servicios profesionales.

Telepsicología (trabajar desde casa)

Origen

La telepsicología nace ligada a la telemedicina aproximadamente en la década de los 30; no obstante, en 1950 el Instituto Psiquiátrico de Nebraska la aplicó para proporcionar herramientas educativas y cuidados del paciente a una variedad de tipos de población.

Sin embargo, el término de Telepsicología fue utilizado por primera vez por Dwyer en 1973, aunque sin mucho impacto y sólo se implantó en algunas partes de Australia y Nueva Zelanda, donde las distancias son muy extensas.

Definición

Según el Consejo General de Psicólogos de España, la define “como la prestación de servicios psicológicos empleando tecnologías de la información y de la telecomunicación, mediante el procesamiento de la información por medios eléctricos, electromagnéticos, electromecánicos, electro-ópticos o electrónicos”

Es decir, la telepsicología es la atención psicológica (mental y emocional) que forma parte de la telemedicina. Una prestación de servicios médicos a distancia, haciendo uso de las Tecnologías de la Información y la Comunicación ‘TICs’.  (Revisar:  guía para la práctica de la telepsicología)

¿En qué consiste?

Este tipo de atención psicológica virtual, se utiliza como complemento a la terapia presencial y, en muchos casos, como el único medio para la consulta o proceso de intervención psicológica, posibilitando conectar al paciente con el psicólogo mediante numerosas plataformas que sirven como consulta online.

En el contexto en el que nos encontramos las consultas ‘online’, específicamente a través de plataformas de vídeo chat (videoconferencia) son el medio alternativo más viable y oportuno para ofrecer atención y terapia psicológica a distancia.

Ejemplos que suponen herramientas necesaria para la práctica de la telepsicología:

-Zoom
-Microsoft Teams y Microsoft Azure
-Web RTC
-APP EVENTIA CEDIA
-Facebook Messenger
-Face time
-Google Meet 
-WhatsApp
-Skype, etc

Los servicios de telepsicología, pueden ser aplicados de las siguientes formas:

1.Gratuita: brindado por organismos públicos o como servicio social de varios profesionales.

2. De Pago: agendando una cita, a través del registro de plataformas en internet, en donde se registra los datos personales, se selecciona al profesional y se verifica la forma de pago: Tarjetas de crédito o débito, PayPal (pago online sin tarjeta), transferencia bancaria, giro postal, etc.

¿Qué se necesita para realizar una consulta online mediante Telepsicología?

El paciente o cliente debe tener:

1. Acceso a internet (conexión estable)
2. Contar con cualquier dispositivo electrónico: smartphone, tablet, ordenador portátil o de escritorio.
3. Ser usuario de una cuenta de correo electrónico (Gmail, Outlook, Yahoo, etc)

El profesional o especialista de la salud mental debe tener:

1. Formación previa sobre la modalidad de Telepsicología
2. Usuario de una Plataforma digital que garantice la seguridad y confidencialidad del cliente o paciente (protección de datos e información personal)
3. Verificar la forma de pago más eficaz y segura

Psicología online complemento de la Telepsicología

La psicología online es una web libre de información, asesoramiento y promoción de servicios profesionales de la salud mental y emocional mediante las redes sociales y sitios web (páginas y blogs), en las cuales se proporciona información científica sobre psicología y sociedad.

La psicología online es un recurso digital que permite aportar valor concreto a la sociedad, desde una perspectiva moderna y tecnológica.

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Conclusión

Frente a la actual crisis social la Telemedicina como la Telepsicología, se encuentran en gran demanda y en permanente crecimiento, debido a las ventajas que ofrece al ámbito de la salud, donde los tiempos, la accesibilidad y la equidad son cuestiones prioritarias de las que toda sociedad debe ocuparse al momento de evolucionar ante los cambios que supone la digitalización, donde los nuevos retos de adaptación y de descubrir nuevas formas de relacionarse entre seres humanos se vuelve un desafío ineludible para los profesionales de la salud mental y emocional.

Si estás buscando apoyo profesional en estos tiempos de confinamiento social, te invito a ponerte en contacto conmigo (llámame o escríbeme).

Recibe un abrazo de mi parte.

Rayan Muepaz Psicólogo dedicado a la Optimización Humana Integral; es decir, a la construcción de tu MEJOR VERSIÓN, potenciando las áreas más significativas del ser humano: 

1. SALUD 
2. ESPIRITUALIDAD, 
3. DINÁMICAS SOCIALES y 
4. PROSPERIDAD PERSONAL

Contactos:


Telepsicología, Psicología online



viernes, 10 de abril de 2020

Y AHORA… ¿QUÉ HAGO?... ¿CÓMO APORTAR VALOR A LA SOCIEDAD DESDE LA PSICOLOGÍA?

Para quienes se encuentran cursando la carrera de psicología y sobre todo para quienes ya ejercemos la profesión, se presenta una constante lucha teórica, personal y colectiva: ¿En qué tendencia o paradigma sustentar el ejercicio de la profesión?, ¿Psicólogo para qué?, ¿Psicólogo de quiénes?, ¿Hacia dónde va la evolución histórica de la psicología y de la sociedad?, ¿Cómo aportar valor a la sociedad desde la psicología?, ¿Cómo ser un buen psicólogo y al mismo tiempo un referente a seguir?

Sin duda alguna son preguntas complejas que requieren un riguroso análisis histórico y científico. Incluso no son de debate exclusivo de los profesionales de la salud mental o similares, sino que involucran al conjunto de la sociedad.

En este artículo se presenta un análisis y varias propuestas al respecto. Sirvan estas líneas para contribuir a direccionar un correcto ejercicio de la profesión y principalmente aportar valor a la sociedad.

Orígenes de la psicología

En las escuelas y facultades de psicología o especialidades humanísticas existe una fuerte tendencia a omitir este tema de gran importancia, o a la suma se lo trata de forma escolástica (al margen de la realidad) y en un par de clases.

Conocer el origen de la psicología es de vital importancia, pues nos permite indagar la fisiología (procesos y funciones) del cerebro, y el estudio de la psique humana; comprendiendo cómo la conducta es influenciada por la mente, y que a su vez condiciona los pensamientos, emociones y comportamientos. Sin comprender esto, es prácticamente imposible interpretar la realidad social y querer transformarla. Sería tanto como pretender ser médico sin conocer la evolución biológica de las enfermedades y de los tratamientos.

La Psicología desde el punto de vista empírico tiene su origen en Europa hace aproximadamente 150 años. Sus antecedentes principales fueron la Fisiología y la Filosofía, las cuales en la antigüedad se preocupaban de la naturaleza humana y por los motivos de su comportamiento.

La psicología nace como ciencia al separarse de la filosofía, específicamente en 1879 cuando el fisiólogo, filósofo y psicólogo, Wilhelm Wundt fundó el primer laboratorio de psicología experimental en la Universidad de Leipzig, Alemania, marcando un referente histórico en el surgimiento de la psicología como una ciencia humana y fáctica (bio-psico-social y natural).

Es decir, la psicología como toda ciencia en sí misma es progresista y revolucionaria, pues rompe con lo viejo y tradicional, con los dogmas y lo irracional, y es de esperarse, ya que, al ser parte integral de la filosofía, y posteriormente al separarse, continúa en vigencia con sus leyes más generales que rigen el desarrollo de la Naturaleza, la Sociedad y el Pensamiento.

El Problema fundamental de la Psicología

La psicología como una ciencia humana y fáctica, estudia el cerebro y con ello los procesos psíquicos que condicionan toda conducta, en base al comportamiento.

Es así que se va planteando el problema, de si primero existe la materia y luego la idea o si la idea es primero y después la materia, constituyéndose en el problema fundamental en la psicología de nuestros días. Es decir, se dan las dos concepciones del mundo: IDEALISMO y MATERIALISMO. Vale insistir que ésta no es una simple discusión bizantina, pues de la concepción que elijamos se proyecta absolutamente todo nuestro pensamiento y nuestra vida.

En la actualidad nuevas tendencias psicológicas se fundamentan en un 80% en que primero es la idea y luego la materia; es decir, parten desde el Idealismo “primero pensamos y luego existimos”. No admite la posibilidad del ser humano para conocer el mundo que le rodea y por ende transformarlo, ya que basa su disciplina en la escolástica (al margen de la realidad social concreta).

Ejemplo:

Psicología Positiva. - plantea que, a pesar de toda circunstancia adversa, debemos ser positivos, pensar positivo, emociones positivas, conductas positivas; en fin, debes ser positivo lo más que te sea posible y tu realidad mejorará aprendiendo y superando la adversidad. Es decir, no se fundamenta en un ‘análisis concreto de la realidad concreta’. Ejemplo, la actual emergencia sanitaria del Covid-19, ha ocasionado que las personas se encuentren confinadas (encerradas) en casa; sin generar liquidez económica, esto hace que las personas que viven de sus ingresos diarios, semanales se encuentren con altos niveles de ansiedad y estrés, pues hay que comprar comida todos los días, vestirse, pagar arriendos, pensiones, etc. Es ahí donde el ser positivo o pensar positivo (Ideas) no soluciona la crisis económica, la cual se desata en una serie de problemas (Materia). ¡Ojo! (En Latinoamérica más del 80% de su población vive en tales condiciones), es ahí donde no encuentra ni encontrara soluciones objetivas, una psicología basada en las ideas y no en la materia (realidad social), o es que estas nuevas tendencias psicológicas están específicamente diseñadas solo para ciertos sectores de la población (intelectuales, profesionales, empresarios e individuos con liquidez económica), y si ese fuese el caso valdría la pregunta ¿Psicólogo para quienes?

Otros ejemplos:

- Psicología transpersonal

- Mindfulness

El rol del psicólogo en la sociedad

En la sociedad actual, por norma general, se ve al profesional de la salud mental como a alguien que, si bien se le necesita para ciertos problemas o patologías mentales, no es un vector de valor personal o social. Es decir, tiene una imagen social devaluada. Y no es para menos, pues si bien existen psicólogos que hacen honor a la profesión ‘contribuyendo con un trabajo honesto y eficiente, con publicaciones, conferencias de la salud mental y social, desde la academia, aportando valor a la sociedad, etc’; también hay una cantidad considerable de oportunistas y vividores o indiferentes a los problemas sociales.

Históricamente las diferentes asociaciones de psicólogos ha cumplido dos papeles distintos: en muchos casos como terapeutas de problemas y enfermedades mentales y en otros casos en menor cantidad como psicólogos ligados a la investigación mecanicista sobre patologías mentales.

En este punto, muchos estudiantes de psicología y psicólogos preguntarán: ¿Entonces de qué forma aportamos valor a la sociedad?, y la respuesta es más que evidente, des-aprendiendo pseudo modelos psicológicos que parten desde las ideas, y re-aprendiendo que la mente solo refleja materia (entornos y contextos sociales), una vez interpretado la realidad, hay que transformarla mediante la práctica social concreta; es decir, superándose personal, profesional y socialmente, dejando un legado de pensamiento, mediante:

Escritos (Blogs, páginas web, redes sociales, etc)

Libros y Artículos científicos.

Conferencias, Seminarios, Talleres, etc.

En base a experiencias propias y ajenas, a lecturas académicas y perspectivas sociales, he aquí un listado de actividades profesionales y sociales que potencialmente serían factibles para los psicólogos de nuevo tipo:

-Realizar consultoría y asesoría psicológica en materia social

-Ser psicólogo de sindicatos, comunidades, gremios, barrios o PYMES

-Trabajar en ciertas ONG’s que aporten valor a la sociedad

-Ser psicólogo investigador, divulgador científico o dar cátedra universitaria

-Trabajar en Instituciones educativas (públicas y privadas)

-El libre ejercicio de la profesión individual o colectivamente

-Ejercer la profesión mediante el uso de las TICs 'Telepsicología'

-Realizar publicaciones, libros, sobre nuevos enfoques psicosociales

Hay que ser conscientes que la vieja generación de psicólogos fenece y va dando paso a nuevos profesionales de la salud mental que se aprestan a ejercer la psicología en medio de un mundo lleno de injusticias y contradicciones, de cambios e innovaciones permanentes.

El viejo arquetipo del psicólogo de escritorio, separado de la realidad, NO SIRVE al desarrollo de la sociedad. Corresponde forjar nuevos estudiantes y profesionales de la salud mental en base a un espíritu altruista, científico, democrático y colectivista.

Hacia un nuevo tipo de sociedad

El mundo camina hacia grandes acontecimientos. Los actuales sistemas y civilizaciones: viejos, injustos y contradictorios, terminarán hundiéndose y nacerán en su lugar otros, más avanzados, más justos. En ese camino los estudiantes y profesionales de la salud mental tenemos una responsabilidad enorme. Podemos mirar hacia otro lado mientras todo esto sucede, o incluso peor ponernos del lado de quienes oprimen, explotan y saquean, o unirnos a las clases populares, a los trabajadores, y luchar junto a ellos por construir una nueva sociedad utilizando el conocimiento científico, dialéctico y democrático.

En cuanto a la psicología y su aplicación hay que combatir toda ficción positivista y escolástica con las que están barnizadas los nuevos modelos y escuelas psicológicas burguesas. Han llegado al punto en que todo problema social debe estar ligado al idealismo.

En este sentido hay importantes corrientes psicológicas a seguir como es el caso de la Constructivista y la Humanista, donde su centro de estudio es la realización personal del ser humano en función del entorno donde viven y el contexto donde se desarrollan. Por ejemplo. La teoría psicosocial de Vygotsky y Bandura establecen que el ser humano se encuentra determinado histórico y socialmente por el contexto social y cultural; así mismo, Abraham Maslow postula que la esencia del ser humano va más allá de nacer, crecer, trabajar, interrelacionarse, reproducirse, consumir y morir; pues debe buscar alcanzar la Autorrealización; es decir, trascender en la vida ante la muerte, aportando valor a la sociedad en base a un legado de pensamiento.

En definitiva, nuestra sociedad requiere de un nuevo tipo de psicólogos, acorde a los avances sociales y tecnológicos, pero principalmente que responda a las necesidades económicas y socio-culturales. Esto no es quimera ni utopía, sino ciencia, justicia y comprensión dialéctica del devenir histórico.

Recibe un abrazo de mi parte.
Rayan Muepaz
Fundador del Proyecto Nueva Psicología

Contactos:




domingo, 5 de abril de 2020

ENFERMEDAD, MUERTE Y CRISIS SOCIAL


Más de un tercio de la población mundial vive actualmente bajo medidas de aislamiento social, confinados las 24 horas del día en casa, resultando un escenario complejo y difícil de afrontar para casi toda la humanidad, ya sea que estés solo, con amigos, en pareja o en familia, se comienza a experimentar una serie de efectos psicológicos, como reflejo de la actual crisis social.

La realidad es que la sociedad contemporánea se encuentra atravesando una gran convulsión de histeria colectiva, a tal punto que se puede evidenciar la fragilidad de la mente (pensamientos, emociones, creencias), frente a la adversidad y lo desconocido; es decir, la emergencia sanitaria actual desatada por el coronavirus (Covid-19), ha ocasionado que las personas entren en un estado de pánico, incertidumbre y desesperanza, donde el temor por contraer la enfermedad y con ello la muerte se encuentran latentes

Pero ¿Por qué existe el miedo hacia la enfermedad y la muerte?

La preocupación por la salud y el hecho de no desear enfermar, en cierta parte es una reacción normal y racional que se da por la necesidad de evitar el dolor y para garantizar la supervivencia, cuando esta se convierte en un miedo excesivo e irracional podemos estar frente a un caso de ‘nosofobia’ (miedo irracional a contraer una enfermedad).

Por otra parte, al igual que el miedo a enfermar, el miedo a la muerte está ligado a un proceso natural de supervivencia, donde el cerebro reptiliano (cerebro primitivo) activa el instinto de sobrevivencia como un ordenador biológico que permite controlar el comportamiento en función de mantenernos con vida.

No obstante, las emociones juegan un papel fundamental al momento de comprender la vida y la muerte, es así que el cerebro límbico (cerebro emocional) interpreta la realidad externa (estímulos) y produce una respuesta (emociones positivas o negativas), dependiendo de la situación, el entorno y el contexto.

Es decir, mientras más complejo sea el entorno y más incierto sea el contexto, la mente condiciona emociones negativas, haciendo que el miedo a morir se interiorice en los pensamientos, los cuales se distorsionan produciendo un miedo irracional que nos paraliza.
Cuando esta preocupación hacia la muerte se convierte en excesiva e irracional se la denomina como ‘tanatofobia’.


Crisis social

Una crisis social, siempre pone en evidencia una serie de problemas latentes y preexistentes en la sociedad; por ejemplo, la crisis en la economía mundial, la desigualdad de condiciones sociales y entornos desfavorables en la que vive el ser humano, la desatención sanitaria de los gobiernos para con sus pueblos, los problemas de la globalización, la desnutrición de muchos sectores sociales que sirven como caldo de cultivo de nuevos virus, bacterias y enfermedades letales.

Entonces, ¿Por qué el miedo hacia la enfermedad y la muerte se agudizan al afrontar una crisis social?

Hombres y mujeres somos seres emocionales y racionales por excelencia, sin embargo, las emociones influyen en un 70% en mayor o menor grado en todas las acciones que realizamos en el día a día; es decir, frente a un problema o situación adversa, el papel que juegan la emociones es crucial al limitar o afrontar la realidad concreta.

El cerebro como órgano material abstrae toda la información de la realidad existente y se adapta por completo a ella, por otra parte, el experimentar una realidad desconocida, hace que los sentimientos de ansiedad e incertidumbre se agudicen, permitiendo que resurjan miedos y temores irracionales, como es el miedo a contraer la enfermedad del coronavirus o a creer que la muerte es inminente en caso de contagiarse. ¡Ojo! (me refiero a los jóvenes y adultos que no poseen patologías mentales o enfermedades catastróficas)

Características:

-La mayor parte del día pasan demasiado preocupados por su estado de salud, revisando constantemente los medios de comunicación, para estar sobre informados de la sintomatología, tratamiento, cifras de contagios y mortalidad.

-Se sienten ansiosos e inseguros, aunque saben que se encuentran sanos y resguardados en casa.

-Existe una histeria colectiva, donde creen que cualquiera que estornude se encuentra enfermo y, por lo tanto, él o ella también se contagiara.

-El pánico y la angustia se apoderan de sus pensamientos, creyendo que todo ha terminado y no hay esperanza, más que resignarse a vivir así.

-Se estresa demasiado ocasionando que el organismo se desequilibre, produciendo cambios físicos: tensión muscular, dolor de cabeza, problemas de espalda o cuello, malestar estomacal, fatiga, infecciones, palpitaciones, respiración agitada, etc

-Se paraliza por un miedo intenso y extremo que lleva a un bloqueo emocional e irracional.

Conclusión

El afrontar una crisis social, permite comprender el sentido real que posee la vida; es decir, la gran importancia de trascender ante la muerte, donde más allá de reproducirse y procrear (hijos) que es una parte de la esencia de la vida, deberás buscar y encontrar ¿Cuál es tu propósito en la vida?, ¿Qué principios o valores defiendes? y ¿Cuál es o será tu legado para la humanidad?, al fin de cuentas todos somos pasajeros por la existencia humana y lo único que quedará es nuestro legado de Pensamiento.

Rayan Muepaz
Psicólogo y Escritor
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Enfermedad y Muerte